Vol. 71 - Nº 2 - Mayo-Agosto 2005
Alto peso al nacer asociado a esclerosis múltiple en
varones. ¿Pdría ser éste un factor de riesgo?
Resumen
Objetivo
Comparar el peso al nacer (PN) de personas con diagnóstico confirmado de Esclerosis Múltiple (EM) y el
de la población general (PG), perteneciendo ambos grupos a la misma región geográfica.
Métodos: Se aplicó un diseño analítico observacional. La investigación tuvo lugar en la provincia de Santa Fe, Argentina.
Los PN de personas con diagnóstico de EM fueron comparados con los de la PG. Los pacientes hijos de madres
diabéticas durante el embarazo y aquéllos cuyas madres no pudieron confirmar el PN fueron excluidos.
Se estudiaron
112 pacientes que cumplieron con los criterios de inclusión.
Se evaluaron además otras características tales como
edad, sexo, presentación clínica de la EM y estación del año de nacimiento. La información sobre el grupo PG se
obtuvo de una extensa base de datos provista por el Centro Rosarino de Estudios Perinatales (CREP), ya que no disponemos
de datos estadísticos oficiales respecto al PN. Para demostrar la magnitud y significación de la relación entre
los grupos se utilizó la razón de productos cruzados (odds ratio; OR) y su intervalo de confianza (CI) 95%.
Resultados: El grupo de varones con EM (n = 40) tuvo PN significativamente mayor que el grupo de mujeres con
EM (n = 72): 3.733,7±129,7 y 3.328,0±184,6 gramos, respectivamente (P = 0,003). Cuando se compararon los PN
en ambos grupos, se encontró que los varones del grupo EM tuvieron PN significativamente mayores que los varones
del grupo PG: OR = 7,1 (3,5-14,2); este hallazgo se hizo evidente desde el percentilo 30 de la curva de peso y
fue mayor (con diferencias superiores a 500 gramos) entre los percentilos 50 y 90 (P < 0,0003). En la comparación
de ambos grupos de mujeres, las del grupo EM tuvieron PN dos veces mayores que el grupo PG, pero este hallazgo
no fue estadísticamente significativo.
Conclusión: En el área estudiada, el PN de varones con EM fue significativamente mayor que el PN de varones de la
PG. La mielinogénesis es un proceso esencialmente post-natal que depende de muchas variables.
Algunos estudios han
mostrado que los ácidos grasos de la dieta podrían estar involucrados positivamente en el control de dicho proceso.
Este hallazgo, junto con otros factores de riesgo desconocidos, podría resultar en la génesis de una mielina inestable
y un daño ulterior a la misma en individuos predispuestos. Si esta asociación se comprueba en estudios más extensos,
el PN podría ser un buen objetivo para intervenciones terapéuticas en EM.
Palabras clave: esclerosis múltiple; peso al nacer; varones; riesgo
HIGH BIRTH WEIGHT LINKED TO MULTIPLE SCLEROSIS IN MEN. COULD IT BE A RISK FACTOR?
Summary
Objective: To compare birth weight (BW) in a definite Multiple Sclerosis (MS) population with that from general
population (GP); both groups settled at the same well-defined geographic area.
Methods: An observational analytical design was applied. Investigation took place in Santa Fe province, Argentina.
BW
of MS patients was compared with that of the GP. Patients born from diabetic mothers during pregnancy and those whose
mothers could not confirm BW were excluded. A number of 112 patients with MS and matching the inclusion criteria
were studied. Other characteristics such as age, gender, clinical presentation and season of birth were evaluated.
Information about the GP group was provided by Centro Rosarino de Estudios Perinatales (CREP), a local research centre.
Odds Ratio and its 95% confidence interval were estimated to demonstrate the magnitude and significance of the
relationship between groups. Results: males in the MS group (n = 40) had statistically significant higher BW than females
in the same group (n = 72): 3,733.7±129.7 vs. 3,328.0±184.6 grams, respectively (P = 0.0003).
When comparing BW
in both groups (MS and GP), MS men were found to have significantly higher BW than male GP group; OR = 7.1 (3.5-
14.2); this finding was evident from percentile 30 of BW curve and was greater (with differences over 500 grams) between
percentiles 50 and 90 (P < 0.0003).
Female BW was two times higher in MS group, but this finding was not statistically
significant.
Conclusion: In the study area, the BW of male subjects with MS was significantly higher than the BW in men from the
GP. Myelinogenesis is an essentially postnatal process that depends on many variables.
Some studies have shown that dietary
fatty acids could be positively involved in the control of that process.
This finding, together with other unknown risk factors,
could result in later myelin damage in prone individuals. If this association proves causal, BW may provide a target for
therapeutic interventions for MS.
Key words: multiple sclerosis; birth weight; men; risk
Haga click aquí para descargar el material completo
STREPTOCOCCUS AGALACTIAE: Colonización en embarazadas
en un centro asistencial de Rosario
Resumen
Streptococcus agalactiae o estreptococo grupo B (EGB) es una causa importante de infecciones en el embarazo, puerperio e
infecciones neonatales.
El neonato puede adquirir el microorganismo principalmente en forma vertical a partir de la colonización
vaginal y presentar neumonía, sepsis y/o meningitis. Desde hace unos años se comprobó que la profilaxis intraparto
de las madres colonizadas o con factores de riesgo (rotura prematura de membrana, fiebre intraparto, prematuridad,
bacteriuria materna, etc.) disminuyen sensiblemente la transmisión materno-neonatal.
En el Centro Médico IPAM de Rosario en el año 1994 se detectaron dos infecciones neonatales por EGB, falleciendo uno
de los niños.
La portación vaginal en las mujeres embarazadas fue de 7,13% en el año 1995; desde 1994 a 2003 se estudiaron
3.131 mujeres embarazadas y se detectó una portación promedio de 8,17%.
Para una buena búsqueda de portación es aconsejable el cultivo en medios selectivos y diferenciales del introito y/o exudado
vaginal e hisopado rectal entre las 32 y 37 semanas de gestación.
En los casos positivos de portación materna se debe
tratar intraparto según recomendaciones del CDC con penicilina G sódica 5.000.000 UI endovenosas y 2.500.000 UI e.v.
cada 4 h, o como segunda elección 2 g de ampicilina e.v. al comenzar el trabajo de parto y luego 1 g cada 4 h hasta el parto.
En caso de alergia a la penicilina se debe tratar con eritromicina 500 mg e.v. cada 6 h hasta el parto, o con 900 mg de clindamicina
cada 8 h hasta el parto.
Desde la instalación de la profilaxis intraparto con ampicilina no se produjo en nuestro Sanatorio transmisión maternoneonatal
en pacientes portadoras tratadas; sí, en cambio, tuvimos patologías neonatales: tres tempranas y dos tardías, a partir
de madres sin estudios previos. Del total de casos neonatales observados, sólo en dos se presentaron algunos de los factores
de riesgo, por lo que aconsejamos el tamizaje de portación como medida de prevención de la infección neonatal.
Palabras clave: Streptococcus agalactiae; estreptococo grupo B; portación en embarazadas; infección neonatal; infección
posparto.
VAGINAL COLONIZATION OF PREGNANT WOMEN WITH STREPCOCCUS AGALACTIAE IN A HOSPITAL
OF ROSARIO, ARGENTINA
Summary
Group B Streptococcus (GBS) is a major cause of neonatal sepsis, meningitis and pneumonia, and of infection in pregnant
women. Newborns acquire the microorganism intrapartum from their mothers if the latter are colonized with GBS in the
genital tract, or during passage through the birth canal. Intraamniotic infection is a potential cause of neonatal
meningosepsis too.
Antimicrobial prophylaxis of the mother having vaginal or rectal colonization or presenting risk factors
such us maternal GBS bacteriuria, membrane rupture, or maternal amnionitis evidenced by intrapartum fever, can
prevent neonatal mortality.
During 1994 there were two patients with neonatal GBS infection; one of them died.
Since
then, GBS carriers have been identified by combined swab of both vagina and perianal region for selective cultures at 35-
37 weeks’ gestation.
Positive cases were treated intrapartum with 2 g ampicillin i.v. at the beginning of labor, and 1 g i.v.
every 4 hours until delivery. There were no other cases of neonatal infection in patients attended in our institution.
Key words: Streptococus agalactiae; group B streptococci; pregnant carriers; neonatal infection.
Haga click aquí para descargar el material completo
Hacia la deconstrucción del término “Adhesión al Tratamiento”.
A propósito de la hipertensión arterial
Resumen
Este trabajo presenta en forma sintética los desarrollos de una Tesis Doctoral sobre el problema de la adhesión al tratamiento
de la Hipertensión Arterial, desde la perspectiva de la investigación cualitativa.
Centrado en el concepto de
“deconstrucción” de Jacques Derrida, basa su indagación en entrevistas a diferentes clases de médicos que usualmente
atienden hipertensos; como también en el análisis de publicaciones y diversas intervenciones de expertos en
distintos tipos de eventos científicos donde el tema ha sido tratado. Aislando diversas categorías de análisis, tales
como las particularidades de la narrativa médica, las concepciones sobre creencias y afectos, las dificultades para
hablar de las cifras tensionales o para enfrentar su propia condición de hipertenso, los criterios sobre educación, etc.,
demuestra serias dificultades en la población estudiada. Concluye que el mismo concepto de “adhesión” implica un
serio obstáculo para el desarrollo del tratamiento.
En tanto término de raigambre fisicalista, que oculta en su trama
de significados diversas trabas del propio médico para llevar adelante su gestión como terapeuta.
Propone la abolición
del término, para pasar a hablar de “tratamiento” a secas, enfatizando la necesidad de considerar al psiquismo
del propio médico, siempre extendido a los otros, como principal puntal de su gestión.
Palabras clave: tratamiento de la hipertensión; adhesión; deconstrucción
DECONSTRUCTING THE TERM “ADHERENCE TO TREATMENT”. THE HYPERTENSION CASE.
Summary
This paper summarizes a Doctoral Thesis on the problem of hypertension treatment adherence from a qualitative research
standpoint.
Based on Jacques Derrida’s deconstruction, this paper examines the results of interviews with several specialists
from different medical fields that generally treat hypertensive patients, reports published in the literature and experts’
contributions and presentations at conferences. By breaking down the analysis in several cathegories, e.g. doctors’ narratives
and their ideas on knowledge and affectional states, their own difficulties to talk about blood pressure values or to accept
their own hypertension, educational issues, etc., this paper reveals serious difficulties in the population studied.
The author
concludes that the word adherence, a physicalist term, represents in itself a serious obstacle to treatment, and proposes that
such term should be abolished from medical language, since the term “treatment” involves the real aim and scope pursued.
It is necessary to consider the physician’s psyche and its extension upon others as a pillar of treatment.
Key words: Hypertension treatment; adherence; deconstruction
Haga click aquí para ver el material completo
COMENTARIO DE LIBRO
The truth about the Drug Companies:
How they deceived us and what to do about it
La Dra. Marcia Angell fue durante 20 años y hasta
hace poco, la editora del New England Journal of Medicine
(NEJM), una de las revistas más prestigiosas de la
categoría. Su experiencia la volcó en este crítico análisis
de la industria farmacéutica en Estados Unidos.
Dado
que se focalizó en la big pharma, la decena de las principales
empresas multinacionales que operan no sólo en
ese país sino globalmente, sus comentarios son de interés
general. La venta de medicamentos recetados se triplicó
a partir de 1980 alcanzando un volumen de
200.000 millones de dólares (la mitad del negocio mundial)
y generando la industria más rentable de
los Estados Unidos.
La rentabilidad fue de casi el 25%
en 1990 aunque bajó posteriormente al 14,3% en 2003,
valor muy superior al promedio de todas las industrias
(4,6%) ese año.
La Dra. Angell se dedica a demoler sistemática y
documentadamente los mitos con que la industria protege
sus intereses. Uno de ellos es el costo de Investigación
y Desarrollo (IyD) para introducir un nuevo medicamento,
que la industria estima en 802 millones de
dólares, lo que justificaría los elevadísimos precios de
venta de nuevos medicamentos y los márgenes de ganancias,
así como el cúmulo de leyes y reglamentaciones que
les permite extender la exclusividad de los mismos
mucho más allá del vencimiento de la patente.
La autora
y otros autores, estiman dicho costo en no más de 40-
50 millones.
Otro mito relacionado sería que los altos
precios son necesarios para favorecer la innovación. Sin
embargo entre 1998 y 2002 se aprobaron 415 nuevos
medicamentos de los cuales sólo 58 eran realmente nuevos
y prioritarios según la Food and Drug Administration
(FDA). La mayoría eran variaciones de medicamentos
que ya estaban en el mercado.
La innovación realmente
está mayormente en organismos tales como los National
Institutes of Health (NIH) y Universidades donde la IyD
se hace con fondos públicos.
Gracias al Acta Bayh-Dole
y otra legislación, la industria se limita en buena parte a
explotar con licencias exclusivas la IyD hecha con fondos
públicos. Interesante es el capítulo donde la Dra.
Angell
discute qué aportan de bueno los nuevos medicamentos.
La respuesta es que es difícil saberlo pues la FDA se conforma
con ensayos clínicos, hechos por las propias
empresas, en que sólo se compara el nuevo medicamento
con un placebo y acepta ligeros efectos positivos que
sean estadísticamente significativos. La calidad y confiabilidad
de los ensayos, hechos frecuentemente por nuevas
empresas que los realizan con fines de lucro, está
severamente cuestionada pero lo que es importante es
que no se los compara con medicamentos existentes en
el mercado que pueden ser más eficaces y, seguramente,
más económicos. La gravedad de esta conducta quedó
documentada con el estudio ALLHAT realizado por el
NIH durante 8 años involucrando 42.000 personas y
600 clínicas para estudiar el tratamiento de la hipertensión.
Se probaron 3 nuevos medicamentos y un diurético
genérico conocido desde hace 50 años.
El sorprendente
resultado fue que el mejor de ellos fue de lejos el
diurético con un costo anual de sólo $37 contra $715 y
$230 de 2 de los nuevos (el ensayo del tercero se tuvo
que suspender... por provocar fallas cardíacas).
Lamentablemente
este tipo de estudios son infrecuentes.
El
principal negocio de la industria farmacéutica sería el de
los medicamentos me-too, copias con ligeras variaciones
de drogas que tienen un gran mercado.
El 77% de las
drogas aprobadas en 5 años por la FDA son de esta categoría
y no son mejores que las que ya están en el mercado.
Un ejemplo muy conocido es el de las estatinas que
se usan para bajar el colesterol en sangre.
La primera,
lovastatina, que ahora se vende como genérico, fue una
droga innovativa que generó un mercado de 5.000
millones de dólares. Este mercado indujo la aparición de
otras 6 estatinas similares, una de las cuales tuvo que ser
retirada del mercado por sus efectos secundarios letales.
La última aprobada por la FDA en 2003, Crestor, está
siendo muy cuestionada por sus efectos secundarios
hasta en el Senado norteamericano, pero sigue en el
mercado.
Sería interesante saber si los valores decrecientes
de colesterolemia que se estiman aceptables se basan
en razones científicas bien fundadas o si podrían haber
sido influidos por el mercado de estatinas.
Otro ejemplo con escándalos muy recientes es el de
los nuevos antiinflamatorios, inhibidores de la Cox-2,
tales como el Vioxx y el Celebrex, que alivian (no curan)
dolores artríticos, padecidos por un porcentaje creciente
de la población. Estos antiinflamatorios son mucho más
caros y no mucho mejores que medicamentos de venta
libre como la aspirina, ibuprofeno y otros.
El Vioxx fue
retirado del mercado recientemente por Merck (habría
provocado daños cardíacos a 140.000 pacientes según
The Lancet).
La empresa sufrió una caída en su cotización
del 40%. Pfizer suspendió ensayos clínicos del
Celebrex para nuevas aplicaciones pero éste sigue en el
mercado. Resulta muy sorprendente leer en el Wall Street
Journal y otras publicaciones especializadas que pese a
la avalancha de juicios que sufrirán ambas empresas, su
estabilidad no sería afectada porque se ha calculado que
lo que tendrían que pagar por indemnizaciones y juicios
que pierdan (centenares de millones de dólares) estaba
previsto y sería sólo una parte de las ganancias obtenidas
con estas drogas.
La autora analiza extensamente –le dedica 5 capítulos–,
la aceitada maquinaria de propaganda en que la
industria gasta alrededor del 35% de sus ventas (U$S
54.000 millones anuales) y que incluye un “ejército” de
88.000 visitadores médicos (uno cada 5-6 médicos) con
amplios recursos que incluyen no sólo las muestras “gratis”
sino regalos, invitaciones a cenas, espectáculos caros,
e incluso pagos de centenares de dólares diarios por permitirles
“acompañarlos” durante sus entrevistas con sus
pacientes. Puede llegar, en algunos casos, hasta “retornos”
por la prescripción del medicamento promocionado.
Todos los médicos, pero especialmente los más jóvenes
(interinos y residentes), son sometidos al food, flattery
and friendship para crear un lazo permanente con la
empresa. Una parte de esos cuantiosos recursos se vuelca
en un extenso lobby del Congreso y otros organismos y
en generosas contribuciones a las campañas políticas.
El marketing se disfraza de educación cuando se
invita a los médicos, con todos los gastos pagos, a reuniones
en exóticas playas o lugares donde se informa de
las ventajas de nuevos medicamentos. Más grave es
cuando este marketing se disfraza de investigación para
sugerir aplicaciones del nuevo medicamento no previstas
por la FDA al aprobarlo (los médicos pueden recetar
legalmente para cualquier uso medicamentos en el mercado).
Un empleado de Parke-Davis, David P. Franklin,
denunció en 1996 la masiva campaña para extender las
aplicaciones del Neurontin. Esta droga había sido aprobada
por la FDA para un uso muy restringido, como un
coadyuvante junto con otras drogas para epilepsia. La
campaña incluyó una “estrategia de publicaciones”
redactadas por empresas a U$S 12.000 cada una, incluyendo
la firma de “autores” académicos, conferencias
pagas donde se elogiaba el medicamento, etc., y fue tan
exitosa que en el 2003 se vendió Neurontin por U$S
2.700 millones. En 2004 la empresa se declaró culpable
de publicidad ilegal y pagó U$S 430 millones por los
cargos.
Lo más grave del panorama que describe la Dra.
Angell es la indeseable, negativa y ubicua influencia que
ejerce la industria farmacéutica sobre la investigación
biomédica, la práctica médica e incluso la enseñanza de
la Medicina. Un canal para ejercer esa influencia es el
generoso pago de consultorías a científicos y funcionarios
en posiciones relevantes, lo que genera conflictos de
intereses no siempre explicitados (la Dra. Angell escribió
una editorial al respecto: Is medicine for sale?, NEJM
342:1516-8, 2000). Así, por ejemplo, se han deformado
y magnificado síntomas tales como el síndrome eréctil
femenino y otros para crear nuevos mercados.
Si bien los medicamentos prescriptos son una parte
esencial de la Medicina moderna, se abusa frecuentemente
en su recetado en perjuicio de tratamientos más
eficaces. En un ensayo del NIH sobre personas con alto
riesgo de diabetes se mostró que en 3 años el 29% de los
pacientes que tomaban placebo desarrollaba la enfermedad,
así como el 22% de los que recibían metformina.
Sin embargo en un tercer grupo al que se le aconsejó una
dieta moderada y ejercicio sólo el 14% fue diabético.
Otra consecuencia indeseable es que se descuida la producción
de vacunas y medicamentos muy útiles pero de
escaso mercado y no se generan nuevas vacunas ni medicamentos
que curen enfermedades porque habitualmente
es más conveniente apuntar a aliviar síntomas de
enfermedades crónicas que afectan a millones de personas
(el Dr. Luc Montagnier, descubridor del virus de la
inmunodeficiencia humana, afirmó en una entrevista en
“La Nación” que no había una vacuna contra el SIDA
porque a la industria no le interesaba).
No todo está perdido pues en los demás países
desarrollados el precio de los medicamentos es controlado
y en Estados Unidos hay numerosos proyectos de ley
para corregir parte de lo descripto.
Si sólo se sacara a la
industria farmacéutica de la educación médica y la FDA
requiriera ensayos clínicos realizados independientemente
y supervisados adecuadamente y se exigiera comparar
el nuevo medicamento con los que ya están en el mercado
se produciría un avance importante.
Recientemente
el NIH ha impuesto a sus científicos nuevas y severas
reglas éticas que limitan asesorías o consultorías rentadas
con empresas.
Finalmente la autora agrega a su obra sugerencias
para el público incluyendo ignorar la propaganda farmacéutica,
reclamar mejoras del sistema a sus senadores y
representantes y preguntas para el médico cuando le
recete nuevas drogas, que parecen muy difícil de formular,
al menos para lo que sería la relación médico-paciente
en la Argentina.
Este libro contundente genera muchas preguntas.
¿Cuál es la situación en otros países, comenzando por el
nuestro? ¿Cómo revertir la negativa influencia sobre la
investigación biomédica? ¿Y la práctica médica? Tal vez
un ejemplo ilustre estas últimas preguntas.
Se acaba de
introducir un nuevo medicamento para la prevención de
fracturas por osteoporosis. Se trata de un fragmento
recombinante de la hormona paratiroides humana.
Su
costo por paciente es de U$S 7.200 anuales y requeriría
tratamiento prolongado.
Un ensayo en ratas a dosis
mayores que la terapéutica produjo osteosarcoma. Se
sabe desde la década del 50 que sales de estroncio inducen
la recalcificación, pero no se usaban.
Un laboratorio
francés financió un ensayo clínico extenso con ranelato
de estroncio en que demuestra positivamente su
efecto.
El ácido ranélico es sintético y patentado por
dicho laboratorio.
Su costo sería de U$S 70 mensuales
por paciente. Muy probablemente otras sales de estroncio
como carbonato o lactato tendrían el mismo efecto a
un costo aún mucho menor.
¿Cuál será el tratamiento
que prevalecerá?
DR. RUBÉN H. VALLEJOS
Investigador del CONICET
CEFOBI, Suipacha 531, S2002LRK Rosario, SF.
Correo electrónico: rubenhvallejos@arnet.com.ar
(Recibido: abril de 2005. Aceptado: mayo de 2005)
Me tocó nacer y vivir mis 75 –hasta ahora– años en la Argentina,
uno de los países más contradictorios, inestables y delirantes del planeta.
Las experiencias atravesadas en ese lapso darían
materia para varias vidas, no una sola.
Si contabilizo,
a partir de 1930, los derrocamientos de presidentes,
los vaivenes de una economía que supo ser una de las más prósperas de Sudamérica,
las cíclicas dictaduras militares y sus desatinos, las varias versiones del peronismo
en sus no menos cíclicos retornos, concluyo en que sobre la mía
se abatieron calamidades suficientes como para abastecer a varias generaciones.
ERNESTO SCHÓO